Mostrando entradas con la etiqueta vacaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vacaciones. Mostrar todas las entradas

Biosfera de verano


Termino haciendo un alto
justo al comienzo del camino,
al abrigo de una encina que da sombras de dehesa.
En una parcela dibujada con viejas traviesas de madera
que soportaron un tren antiguo.
Una tela es mi casa,
donde dormito sobre una bolsa de aires de jara
que relaja mis músculos puestos al sol de agosto.
Dos sillas de tijera,
una mesa plegable
y una radio que canta melodías de Drexler.
Hemos varado cerca de casa,
justo donde el Parque de Monfragüe
musita aires de grandeza,
y un cielo estrellado que nunca más se olvida.
Al raso hemos puesto las ideas cansadas de todo un año.
Airear los ánimos,
relajar los tiempos.
Y cada mañana tomamos la manguera para oler el agua,
toda la que llegó en invierno
y que ahora disfrutamos en un baño.
El reflejo de la luz en tu verano,
me ha convencido para no moverme.
Agosto en Monfragüe.
Destino acertado.-

Cada segundo


Como la lluvia,
cuando te enfadas se moja todo.
Luego al sol se seca,
el aire limpia los impulsos y la calma llega.
El enojo se va como el agua
¡Qué fastidio!
Este hastío de corajes
que aparece como el ímpetu de la tormenta,
con mucho ruido.
A veces es cansancio de sostener un humor constante
que me sirvo en cada desayuno,
a tu vera, para limar asperezas.
Casi me disculpo por la impertinencia.
irritado, con un mal humor que olvido
dos segundos más tarde
¿Quién justifica las rabietas por el uso?
Recuerdo que me he enojado, pero es un recuerdo olvidado.
Ahora ignoro la inquina
por sentirme incómodo.
Una amargura pintada sobre lienzo.
Es junio y llega San Juan
y a la hoguera purificadora irán a parar las rutinas,
la confianza que desata en reproches,
y que el fuego se lleve la tormenta
y la tristeza de los días olvidados vuele con la ceniza,
a mortificar arrebatos.
Por eso te quiero,
Por esos instantes.-


De campamento


Hay un tiempo que se esconde entre junio y septiembre,
abril imita a noviembre para adelantarse a mayo
y luego llega julio,
a esconder los días,
las horas en remojo huyendo de febrero,
porque a enero lo traen los magos y no cuenta.
Busco en los meses escondidos
un enorme cajón de semanas que todos añoran,
semanas de maletas,
de relaciones
y sorpresas
porque, a veces, hay más gente de la que creemos.
En esta ocasión hemos encontrado agosto,
nos saludaron desde Sierra de Gata,
allí nos quedamos.
Yo he encontrado agosto,
lo trajeron unos amigos envuelto entre pinos
y agradables palabras.
Lo he guardado en mi maleta favorita,
no cogerá polvo
y podré volver a usarlo el año que viene.
¡Cuántos recuerdos despiertos!
Hemos hablado de ello,
ella y yo, en agosto,
mientras compartimos un beso regado de placeres.-


Solicito permiso


Me gustaría llevarte hasta un rincón dormido,
y recorrer las fronteras por la raya de tu piel,
dibujarte con trazos delicados
sobre el lienzo de los besos invertidos.
Un afán alimentado por los años,
un temor escondido con cautela,
un acto robado del cajón de los empeños,
un desliz invocado entre quiero y quiero.
Me gustaría asombrarte con la canción dedicada,
recitar la letanía de los anhelos,
escribiendo un futuro que nos una para siempre.
Cogidos a los días,
como las anillas de un cuaderno sujetan las hojas,
los pensamientos,
lo aprendido,
lo pendiente,
los borrones de ideas desechadas a las que vuelvo.
Me gustaría deslumbrarte,
pero siempre te adelantas,
colocas un faro en las pasiones
para que arribe seguro hasta tu dique,
velero de dolores,
amarras mi tensión apasionada,
cuando llego a puerto con viento favorable.-


Septiembre largo


Ya amanece despacio,
se deshacen las maletas con el viento
y la ropa fresca se desprende del olor del verano,
octubre se muestra airoso,
tras la sombra alargada de un sudor que se ha marchado.
Septiembre largo,
a la vuelta se han quedado los metros de camino,
lugares donde termina un viaje
y comienza el tiempo.
Sonidos y llamadas que han pasado página,
memoria de una historia que vamos escribiendo.
Cambiaremos la hora
y la piel se tornará blanca,
como las dunas,
como la arena que se colaba entre los dedos
caminando sonrisas de atardecer marino.
Será otoño, lo dice septiembre,
y hablaremos de viajes,
y de dónde iremos.
Septiembre largo conserva la memoria
de lo que no queremos desprendernos.
Hemos llegado a puerto,
cargados de tesoros
para pasar el invierno.-


Algo que busco


Sí, busco algo.
Llevo días y me ronda.
Me leo y cierro la página.
Ignoro el diagnóstico:
fobia al documento nuevo, blanco, blanco…
curvas,
mareo,
cerrado por descanso.
Huir de la rutina,
buscar el verano
tiene consecuencias.
La rutina es un refugio para escribir.
Hay que cerrar el verano.
El sol distrae porque sabe a agua,
dibuja planes,
regala gargantas que corren con agua fría
y se llevan los suspiros,
los que vierto en las hojas que luego publico.
Cambio versos por un baño,
apacible remojón que lava las ideas.
Así es el estío, demoledor, inmenso,
sanador, pecado, tentación,
viaje, paisaje, foto,
cambia rima por instante y te sale un deseo:
más tiempo para soñar despierto.
Kilómetros para la memoria, para el álbum de recuerdos
que lleno de destinos buscando…
nada, sólo admirar, mirar, capturar.
Siempre quiero subir alto, más alto,
y mirar, infinito en la retina,
cuando no te devuelve la luz un mar inmenso,
quebrado,
en una playa que ahora pego en mi pantalla,
ahí quedará, testigo de otro destino,
salitre, neurona, deseo, volver, fantástico,
qué maravilla, volveremos…
he vuelto,
me gusta cada viaje,
y lo que dejamos,
y lo que me traigo.
Es lo que busco.-


Verano


Vuelvo. No me fui lejos
Veni, vidi, vinci
Asturias un descubrimiento...
Extremadura una confirmación.
Monfragüe
Ambroz
Cáceres
Plasencia
Malevaje
La voz de Bartrina, leve pero concisa
Vuelvo
¿por donde empiezo?
Por los amigos
por los sueños
Otro vuelo
Enseguida lo cuento
Hasta aquí puedo leer...