Cine Coliseum


Yo sí recuerdo las tardes de domingo,
leves, terminables,
huyendo del día siguiente.
¡Claro que no he olvidado!,
el cine con olor a niño,
los chupachus de azúcar
para mitigar la pena.
Y ocultar que se marcha la semana,
siempre los domingos por la tarde.
Y como asoma una más,
que también tendrá un martes,
lento, sin remedios,
y un viernes exaltado
que vendrá a salvarnos.
Así se nos dibuja en el sábado
la alegría de poseerlo todo.
Será más triste el domingo,
más largo,
y volveremos al cine,
como niños,
en doble sesión continua.-



3 comentarios:

râga dijo...

me llevo una de tus grullas, para este lunes...

dos besos

râga dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

gracias, feliz vuelo